.
La Cueva

The Cave

Geología (continuación).
La Evolución Espeleogenética

Se pueden distinguir varios estadios evolutivos de la Cueva de la Pileta (Fig. 5 Ver foto):
- Estadio 1: la morfología de las galerías en "conducto forzado", la organización de las redes, y las microformas de las paredes, atestiguan una génesis inicial en "régimen inundado". Las galerías de la Pileta corresponden, por tanto, a antiguos drenes del karst inundado. Si nos referimos a la organización hidrogeológica actual, donde el Guadiaro constituye el nivel de base de las circulaciones kársticas de Líbar, el nivel piezométrico del karst inundado de la Pileta, debía estar controlado por un antiguo nivel del talweg del Guadiaro, situado en torno a los 750-800 m de altitud.

- Estadio 2: con posterioridad al encajamiento del Guadiaro, el sistema de la Pileta pasó a no ser funcional desde un punto de vista hidrogeológico, y sus galerías dejaron de estar inundadas. Desde entonces, las redes de la Pileta únicamente se ven atravesadas por las aguas de infiltración, hacia las escorrentías subterráneas que alcanzan las zonas saturadas del karst, situadas por debajo.

- Estadio 3: estas aguas de infiltración son el origen de las formaciones estalagmíticas que adornan esta cavidad. La fase de concrecionamiento contemporáneo de los grandes edificios estalagmíticos está particularmente bien marcada en el paisaje de la cavidad. Las dataciones isotópicas efectuadas sobre esta generación de concrecionamiento dan edades más antiguas de 350.000 BP (límite del geocronómetro U/Th).

- Estadio 4: posteriormente a este período de concrecionamiento, las galerías de la Pileta han sido recorridas por arroyadas agresivas, que han erosionado las paredes y perfilado las coladas y columnas estalagmíticas. Estas arroyadas se dirigían hacia el S, como indica la orientación de las olas de erosión que esculpen las paredes y las formaciones estalagmíticas. Esta nueva actividad de las galerías de la Pileta puede tener varios orígenes:

• Se puede tratar de una subida del nivel de base, ocasionante de una inundación parcial de la cavidad. Esta hipótesis aparece, sin embargo, como poco probable, por diversas razones, entre las cuales la principal es de orden tectónico: el canalón sinclinalGlosario del Guadiaro ha funcionado esencialmente de manera subsidenteGlosario desde la estructuración finiburdigaliense de las Sierras Subbéticas.

• La hipótesis siguiente corresponde a la incapacidad de los conductos de la zona de arroyada (de la cual dependería entonces la Pileta) de evacuar la totalidad de las aguas hacia la zona saturada. La existencia de una "presa" de ese tipo puede ocasionar una transferencia de las arroyadas subterráneas hacia galerías preexistentes, como los paleodrenes de la Pileta.

• Por último, se puede tratar igualmente de correlacionar la presencia temporal de una "barrera kárstica relativa" con una fase de reestructuración del sistema kárstico ligada a un brusco encajamiento del Guadiaro.

Cualquiera que sea la causa, las arroyadas erosivas que han recorrido las galerías de la Pileta, suponen una potente actividad hidráulica, provocada posiblemente por un brusco cambio de las condiciones climáticas en relación con la fase biostásicaGlosario precedente.

- Estadio 5: después de este episodio erosivo, las arroyadas subterráneas abandonan definitivamente las redes espeleológicas de la Pileta. Únicamente algunas circulaciones anejas han desembocado posteriormente en las galerías de la Pileta. Estas circulaciones fueron la causa igualmente de una nueva generación de concreciones: los gours y las coladas estalagmíticas parduzcas que constituyen el suelo de las galerías de la cueva. Esta generación es anterior a las ocupaciones humanas del Paleolítico Superior, habida cuenta que una parte de las pinturas rupestres y los vestigios prehistóricos existentes se sitúan sobre estos concrecionamientos.

La abrupta vertiente que recorta la entrada de la Pileta y el pequeño poljeGlosario de la Pileta (situado por debajo de la cavidad), son seguramente posteriores al funcionamiento de la Pileta en régimen inundado (Estadio 1), y también al episodio erosivo que han conocido sus redes espeleológicas (Estadio 4); en efecto, por un lado, la vertiente recorta el paleodren de la Pileta que se encuentra colgado a más de 100 m por encima del polje y, por otra parte, se encuentran en el exterior, en la prolongación de la entrada turística de la cueva, fragmentos de coladas estalagmíticas conteniendo huellas de olas de erosión. Desde el punto de vista morfológico, esto significa que la evolución kárstica contemporánea de los poljes de la vertiente oriental de la Sierra de Líbar es muy tardía en relación con la estructuración y el funcionamiento en régimen inundado de la Pileta.

Las Conclusiones Karstológicas del Estudio

El estudio de la Cueva de la Pileta ha permitido poner en evidencia diferentes fases de karstificación.

Los principales eventos extraídos de este estudio son (Fig. 6, abajo):

- Una fase de karstificación antigua, durante la cual las galerías de la Pileta funcionaban como drenes de la zona inundada; el nivel de base de este sistema dependiente del Guadiaro debería situarse hacia los 750-800 m referidos a la altitud actual.

- El encajamiento del Guadiaro trajo una reestructuración del drenaje kárstico que se tradujo en el abandono hídrico de las galerías de la Pileta.

- El estudio espeleomorfológico de las redes espeleológicas demuestran que la Cueva de la Pileta ha estado, a medida que descendía el Guadiaro, sucesivamente en la zona de arroyada subterránea y, después, en la zona de infiltración del drenaje kárstico.

- El descenso del Guadiaro, e implícitamente el desarrollo de la karstificación, han condicionado la evolución del polje de La Pileta. Posteriormente a tal encajamiento, la Cueva de la Pileta ha sido intersectada por la vertiente, encontrándose colgada a más de 100 m por encima de este pequeño polje.

Foto: http://www.igme.es/internet/web_aguas/igme/publica/pdflib1/kars.pdf

Fig. 6.- Evolución esquemática del Sistema de la Pileta en su medio morfoestructural y en función del encajamiento del Río Guadiaro. 1: Calizas penibéticas; 2: MargocalizasGlosario cretácicas; 3: Zona kárstica saturada; 4: Zona de infiltración kárstica; 5: Zona de arroyada kárstica; 6: Colector (arroyada); 7: Dren de la zona inundada; 8: Paleodren kárstico.

Nota: Texto reproducido de "Contribución al conocimiento de los macizos kársticos de las serranías de Grazalema y de Ronda". J. J. Delannoy. Adaptación al castellano J.J. Durán Valsero. El Karst de Andalucía. IGME (Instituto Tecnológico Geominero de España)

Una Hipótesis complementaria

No es descartable, hasta tener elementos espeleológicos que así lo demuestren, una conexión entre el sumidero de los Almendros Ver foto, que regoge aguas de la vertiente anexa a la zona del Pozuelo de Abajo, y los conductos inferiores de la Cueva de la Pileta; el buzamiento de los estratos calizos y las direcciones de circulación del agua señalan hacia la Pileta.

Por tanto, a la hipótesis del paleodren del Guadiaro, habría que añadir la de que pudo ser parte del sistema de drenaje del polje del Pozuelo de Abajo (ahora sólo queda básicamente el sumidero de los Almendros) y de los mini-poljes escalonados existentes desde el puerto de Cufría hasta los Almendros (recordemos que en este camino descendente se encuentran la Cueva Terriza y la Cueva de los Alfaques).

Además, el mini-polje existente junto al Cortijo de la Pileta (Harillo), forma parte de la serie de mini-poljes escalonados que se inician junto a este puerto (Cufría) y que corren en dirección a la Pileta, dejando a ambos lados en este camino varias cavidades y sumideros.

Esta segunda hipótesis, complementaria de la anterior, explicaría la etapa de las arroyadas posteriores a la formación de la red espeleológica tras la profundización del río Guadiaro. Serían necesarios estudios geológicos y espeleológicos más profundos para poder relacionar a nivel espeleogenético e hidrogeológico la vertiente sur del puerto de Cufría con la Cueva de la Pileta.

Nota: Texto reproducido de "Investigaciones Espeleológicas en Montejaque y Benaoján (Málaga)". Juan Mayoral Valsera. 2004.

Datación de Espeleotemas
Analisis realizados en el Centre d'Etudes et de Recherches Apliquées au Karst. Mons (Bélgica):
- Columna estalagmítica de la Sala de las Tortugas
  p.p.m. Uranium : 1.857 (± 0.031)
  U234/U238 : 1.058
  Th230/U234 : 1.053
  Th230/U232 : importante
  Edad: Más de 350.000 B.P. (B.P. : 1955)
- Suelo estalagmítico de la Sala de las Tortugas
  p.p.m. Uranium : 0.030
  U234/U238 : 2.048
  Th230/U234 : 1.065
  Th230/U232 : 1
  Edad: 279.000 B.P. (+infinito, -134)
Saber más
Contenidos relacionados (ver Enlaces en contexto):
• Los poljes de Andalucía.
• La investigación del paisaje en la Serranía de Ronda.
• Contribución al conocimiento de los macizos kársticos de las serranías de Grazalema y de Ronda.

Mapa Web Libro de Visitas Enlaces Sobre el Sitio Contactar
NOTICIAS  FOTOS  AGENDA  LIBROS  VÍDEOS  ESPECIALES...